Descansar es necesario si queremos mantener nuestra actividad física y psicológica en perfecto estado. Dormir bien, nos hace sentirnos mejor, más capaces y con mayor vitalidad.
Bajo esta reflexión, no tiene mucho sentido que si pasamos la tercera parte de nuestra vida durmiendo, más de la mitad de los españoles nos quejemos de que la calidad de nuestro sueño sea tan escaso y precario.
Los expertos nos aconsejan descansar entre 7 y 9 horas diarias, entonces
¿Qué sucede en España para que no alcancemos estos objetivos?:
Un primer análisis apunta que nuestro huso horario, no nos ayuda. Este se configuró durante la dictadura franquista para adaptarnos al horario de Alemania, pero mientras ellos se van a dormir a las 10 de la noche para levantarse a las 7:00 horas de la mañana, en España, las 10 de la noche corresponde con el “Prime time” de la televisión. Los españoles dormimos alrededor de 45 minutos menos que nuestros conciudadanos europeos.
Otros elementos que influyen negativamente sobre la calidad del sueño, son dormir en pareja y tener hijos.
Existen estudios que indican que dormir en pareja dificulta el sueño con relación a las personas que duermen solas. (Ronquidos, piernas inquietas, discusiones antes de dormir, falta de espacio en la cama).
Asimismo el ser padres tampoco ayuda a mejorar la calidad del sueño. Los continuos despertares del pequeño y la necesidad de mantenerse vigilante para su cuidado y protección, no son en definitiva, las mejores acciones para dormir bien.
A veces, un pequeño cambio en nuestros hábitos puede resultar muy efectivo para conseguir un sueño más reparador.
A continuación recogemos 12 consejos de la SES para mejorar el descanso:
- Mantén unos horarios regulares para irse a la cama y despertarse.
- La cama, solo para dormir.Evita la tele y otros dispositivos electrónicos en la habitación.
- La dieta, rica en frutas y verduras. Y evita cenas copiosas
- Practica ejercicio físico al aire libre, pero mejor durante el día, antes de las 7 de la tarde.
- Evita dormir durante el día y, si lo haces, la siesta no debería durar más de 15-30 minutos.
- Repite cada noche una rutina que te ayude a prepararte mental y físicamente para ir a la cama.
- La habitación donde duermes debe estar ordenada, limpia, ventilada y con una temperatura adecuada
- Evita pensar en los problemas laborales y personales justo antes de irte a la cama.
- Practica algún tipo de ejercicio de relajación en tu vida diaria.
- Evita el consumo de sustancias excitantes o estimulantes.
- La gran olvidada. Elige una buena almohada Moshy de fibra que se adapte a tu morfología y hábitos de descanso.
- La ropa de cama te ayudará a descansar. Un buen edredón nórdico Moshy de fibra y unas sábanas de algodón de 60 hilos cm2 procurarán un descanso cómodo y ligero
Y si todos estos consejos no terminan de resolver tu problema, siempre puedes recurrir a la familia Telerín para escuchar su melodía.
“Vamos a la cama que hay que descansar, para que mañana podamos madrugar”.
Y si eres más joven y estas letras no te dicen nada, puedes cantar la canción de los Lunnis, seguro que te da hasta sueño.
“Estoy muy cansada, hoy no he parado de tanto jugar estoy agotada.
Mañana estaremos llenos de energía porque por la noche cargamos nuestras pilas.
Buenas noches hasta mañana,
Los Lunnis y los niños nos vamos a la cama……”
Felices Moshy noches y a descansar.











